jueves, 3 de enero de 2013

Semana doce

Estamos en la semana doce. Desde que pudimos verte en nuestra primera eco hemos abierto una nueva etapa. Verte por fin dentro de mí, dando brincos de alegría, ha sido el más hermoso regalo de Navidad. Tu padre que pudo disfrutar de verte todo el rato tenía los ojos abiertos como platos, no quería perderse nada, ni un gesto, ni una manita, ni un saltito. Yo le miraba para vivirlo a través de sus ojos. Su cara era de una felicidad, emoción y asombro absolutos y vivimos esos minutos cogidos de la mano más unidos que nunca. Hasta entonces hemos ido fluyendo con el paso de los días, tranquilos y viviendo despacio cada momento. A pesar de que pensaba que hablaría del bebé con todo el mundo, que comenzaría a devorar libros, asistir a talleres de portabebés y lo gritaría a lo cuatro vientos, mi cuerpo y mi instinto me pedían calma, silencio, descanso. A veces me sentía incómoda de que la gente me preguntara, no sabía que decir, no necesitaba hablar de mi bebé al resto, sólo pensar en él, cerrar los ojos e imaginarlo... He vivido estas semanas a modo de introspección, quizá un poco comedida, porque sólo hablar con la gente del tema me desbordaban las emociones y necesitaba asimilarlas poquito a poco, en casa, con papá león, saborearlas hasta estar preparada para compartirlo con el mundo. Ahora nos sentimos con más ganas de contar, de compartir, pero seguimos necesitando nuestros momentos, cobijarnos en casa y disfrutar de este estado de ensoñación que nos inunda. Comienza un nuevo año, un 2013 mágico para nosotros y con él una nueva etapa de este embarazo, más conscientes de que estás aquí, con nosotros, de que nos sientes, de que me comunico contigo a través de mis pensamientos y mis emociones y que semana a semana vamos a ir conociendo más de ti y tu de nosotros.



lunes, 17 de diciembre de 2012

Sueños de Sirena



Un día soleado, vacaciones, paseo en bici como cualquier otro día, disfruto del sol acariciando mi piel, percibo el aroma de la brisa del mar, pedaleo despacito mirando el paisaje, como hacía de niña. Papa león vendrá más tarde, hemos quedado en que luego se pasaba a recojerme. Llego a la orilla y me siento, contemplo a la gente de mi alrededor gozando del día. Me dicen que está muy hondo, que hay un gran escalón y que lleve cuidado. Tranquilamente dejo mis cosas y me adentro. Cojo aire y me sumerjo en el mar. Siento mientras buceo cómo cambia la temperatura del agua más abajo, hoy el agua esta cristalina, pienso, veo la arena al fondo con sus onditas pertectas. Todo es perfecto. Me siento llena de paz y de vida. Llega papá león y nos vamos. Ha sido un día maravilloso de playa.

lunes, 10 de diciembre de 2012

Esperando la Navidad...


Ya está la Navidad en casa!!! Hemos decorado con mucho mimo nuestro mini arbolito de navidad y dejado a mano un surtido de bombones para ir picando, jeje. La verdad es que yo prácticamente no los he catado pero papá león los está disfrutando muchísimo!! Este año tengo mucha ilusión por las Navidades, aunque no hagamos nada especial, sólo disfrutarlas en casa tranquilos y con nuestro bebé dentro de mí. 

Hoy estamos en nuestra semana 9 de embarazo y sigo encontrándome muy bien. Tengo unas digestiones hiperlentas y parece que acabo de comer un pollo asado entero en todo momento!!! Pero a pesar de eso, tengo apetito y la comida me sienta bastante bien. A veces me siento rara, rarilla o raruna... supongo que porque nunca he estado embarazada, jeje. Sé que tengo el embarazo super asimilado pero creo que todavía no somos conscientes del todo, quizá cuando veamos la primera eco sea todo mucho más real. Nos queda mucho por reir, llorar, hablar, compartir con la familia...

El viernes hay una charla del primer trimestre en la seguridad social, es una horita y no sé muy bien si será interesante o no, quizá deberíamos ir por ir sintiendo que entramos en materia e ir tomando más consciencia. Justo después del día de Navidad tengo la tercera cita con mi matrona, espero que cuando me pese no se caiga de culo!!! y al día siguiente la primera eco. Tenemos unas ganas locas de verl@ y sobre todo de que nos digan que todo está bien. Yo me siento tranquila, a veces asoma alguna preocupación pero intento coger aire, me toco la barriga y le mando mucho amor. A veces le pregunto si está bien, si le ha gustado el desayuno...jeje. 

En fin, como le decía anoche a papá león, poquito a poco me estoy transformando en mamá!!!

domingo, 25 de noviembre de 2012

Contigo la vida me sabe a limón!!


Ya estoy de siete semanas y la verdad es que no me puedo quejar. Me siento animada, no especialmente cansada, las primeras semanas con un hambre voraz y sin nauseas ni vómitos. Esta semana estoy con algunas décimas y me encuentro resfriada, pero es que no me libro ningún año trabajando con niños todos los días que vienen con fiebre, tosiendo, moqueando y estornudándote en la cara. En fin...
Pero lo gracioso es que desde ayer toda la comida me sabe ácida o amarga, como si estuviese comiéndome un limón a bocaos!! A papá león lo tengo frito!! Para comer hizo sopa de pescado y yo venga a echarle sal, luego hizo para merendar magdalenas rellenas de compota de manzana y me sabían agrias!!! (él me miraba ya como si me hubiese vuelto loca, jaja) y por la noche me hizo un sandwich con su tomatito, su lechuguita, su york y su queso.... y estaba ácido y amargo!! Y entonces me di cuenta de que algo no iba bien, que no era normal, vamos. Busqué por internet y se supone que es algo normal. Yo qué estaba tan contenta disfrutando de la comida en el primer trimestre de embarazo!!! Pues espero que se me pase pronto porque con la comida no se juega!!! Yo amo comer, saborear, paladear, lo de las digestiones lentas me dan más igual pero que no pueda disfrutar de la comida eso, eso es un dramón!! Mi madre nos ha traído hoy un tuper con sus albóndigas caseras...como me sepan a limón concentrao...me hecho a llorar!!!

sábado, 17 de noviembre de 2012

El mes más lluvioso que pueda recordar

Has llegado en el mes más lluvioso que pueda recordar...
Cada día llueve, suave, apaciguando la atmósfera, refrescándola, aportando calma a nuestras vidas, dando un halo especial a todo lo que nos rodea. Viviendo cada día despacio, en casa, abrazados, esperándote, más esperanzados, más soñadores, más dulces y cariñosos. Comencé a hablarte por si estabas cerca y podías escuchar mi voz, aún pensando que una vez más nuestro sueño se nos escapaba.
Y en este Noviembre dulce decidiste llegar a nuestras vidas, a mi vientre y llenar nuestros corazones de magia, de sueños, de sonrisas desconcertadas, de amor.
Por fin estamos juntos, todos, contigo, mi pequeño gran sueño.